Capítulo 9 Tensiones

Damián y Liz optaron por no decirle a Sasha y Olga de su inminente viaje; este era un tema muy sensible y no querían la despedida ni preocuparlos, preferían avisarles una vez que llegaran a los Estados Unidos. Los tres estábamos muy nerviosos y sobre todo yo, a pesar que no viajaría. Debíamos dormir temprano pues al día siguiente Damián y Liz partirían a Moldava; pero ya saben, ni gota de sueño. No hacíamos más que pensar en lo que pasaría con nosotros de ahí en adelante.

El día llegó y las 6 am Nelson nos estaba recogiendo en un taxi para ir al terminal de buses. Yo fui a despedirlos. Ya listos para abordar nos abrazamos fuerte y no pude evitar las lágrimas, tenía un nudo en la garganta y ni siquiera podía hablar. Imposible olvidar la cara de susto que tenían Damián y Liz, ni las lágrimas que corrían por sus rostros mientras me miraban y decían adiós a través del cristal de la ventana. Este fue uno de los momentos más tristes para mí. Me quedaba yo en Ucrania, con 18 años y a la deriva, sin nada en mis manos, y sin saber lo que haría en lo adelante. Me sentía solo, aunque fuerte y un optimismo fugaz se apoderaba por momentos de mí. Solo deseaba en mi corazón que al menos mis amigos pudieran ver sus deseos hechos realidad y que todo les saliera bien. Ellos quedaron en llamarme cuando llegaran a Moldava y de ahí mantenerme al tanto diariamente hasta que salieran. Habíamos conseguido un celular pero solo nos servía para recibir llamadas.

Regresé a casa solo y sin poder hablar, todavía con aquel nudo en la garganta y una sensación de vacío muy grande. En lo adelante estaba por mi cuenta, dependiendo del dinero que me mandara mi familia mensual (entre 80 y 100 dólares)  y la ayuda que pudiera recibir de los amigos que había hecho a mi llegada. Con el dinero que recibía no me iba a alcanzar para cubrir mis gastos, por lo tanto enseguida empecé a pedirles a mis amigos que me ayudaran a conseguir un cuarto más barato que yo pudiera costear. Sasha y su mamá me dijeron que podía estar en su casa unos días más, pero que el papá de Sasha llegaría en unos días y ahí iba a ser un poco complicado. Yo les agradecí y les dije que no quería importunar, que aún me quedaba una semana en el apartamento donde estaba y podía quedarme ahí. Ellos quedaron en tratar de averiguar algún lugar donde yo me pudiera mudar.

Unos días antes de mis amigos marcharse, conocimos una chica peruana a través de las profesoras de español amigas de Sasha. Ella nos ayudó mucho con las traducciones cuando lo necesitábamos o cuando teníamos que ir a una cita de inmigración; y también teníamos el placer de compartir con ella y otros amigos más que nos iba presentando en el camino. Entre esos amigos había una chica ucraniana que nos dejo atónitos. Hablaba español como uno de nosotros, y podría decirse que hasta con mejor acento que las profesoras amigas de Sasha.  Su nombre era Elena. Ella se apegó mucho a nosotros y todos los días venía a vernos y nos ayudaba en lo que estuviera a su alcance. Pero era tan inteligente que siempre tenía un tema de conversación interesante y pasábamos largas horas charlando.

Cuando Damián y Liz se marcharon, yo la llamé para dejarle saber lo que estaba pasando. También le expliqué los motivos por los que yo me quedaba y le dije que necesitaba mudarme. Ella inmediatamente se ofreció a averiguar por un cuarto para mí y no tardó mucho en llamarme de vuelta. Una amiga de ella que vivía en el campo rentaba cuartos, y estaba dispuesta a cederme uno temporalmente ya que Elena le explicó la situación que yo tenía. El único problema era que estaba un poco lejos. Yo sin vacilar acepté pues al menos tendría un lugar donde estar, y la señora dijo que no le tenía que pagar nada hasta que yo consiguiera algún trabajo o alguna forma de viajar a los Estados Unidos.

¡Vaya que era lejos! El lugar quedaba aproximadamente a una hora y media o un poco más de donde yo vivía. Me despedí temporalmente de los amigos que había hecho y les dije que ya no nos veríamos tan frecuente. Yo ni siquiera tenía para hacer llamadas así que les vendría a visitar cuando pudiera y les haría la visita si los encontraba en casa, como hacemos en Cuba. Cuando llegué a mi nuevo hogar me di cuenta que realmente estaba en el campo. Nada que ver con la ciudad de Kiev. Ahí conocí a la señora que tan amablemente me brindó su casa. Era una señora mayor, de unos 70 años, un poco maltratada para su edad y con sus manos un tanto desfiguradas por la artritis. Pero tenía un corazón más grande que ella misma. Me acogió en su casa con mucho amor y después de presentarnos me llevo al que sería mi cuarto.

La señora tenía un campo de tulipanes de diferentes colores  al costado de su casa, aquello era algo que dejaba sin palabras a cualquiera, simplemente hermoso. Además de esto ella criaba animales, entre ellos cabras, pollos y también tenía unas vacas. En la casa había varios hombres que ella les rentaba. Estos eran trabajadores del campo que venían por temporadas para la recolección de manzanas. Bueno, me sentía un poco raro entre aquellas personas y sin entender lo que hablaban. Pero nada, había que seguir adelante.

Dos días después de haber despedido a mis amigos en Kiev, finalmente me llamaron. Yo sabía que el viaje duraría 26 horas y que de ahí tendrían que ubicarse para luego buscar de dónde llamarme. Pero ya yo estaba impaciente por no saber de ellos. Me dijeron que al día siguiente saldrían a los Estados Unidos, tal como lo habían planeado, vía Viena. Todo estaba bien hasta el momento y yo me sentía aliviado. La familia de Liz me llamaba cada noche para saber cómo iban los trámites. Yo les comenté que ya estábamos en contacto nuevamente y que si todo salía bien al siguiente día estarían en un avión rumbo a Miami.

El día de la salida Damián y Liz me llamaron desde el aeropuerto. Me dijeron que estaban nerviosos pero que según el Nelson todo estaba pago y bajo control. Su vuelo saldría a las 6 de la tarde y aún faltaban unas horas, por lo tanto quedamos que me llamarían cuando pasaran migraciones, desde cualquier teléfono que encontraran dentro del área neutra del aeropuerto. Yo estaba yendo con Elena a caminar por la zona para ubicarme dónde estaban los lugares y demás, pero prácticamente no me podía concentrar, creo que estaba tan nervioso como Damián y Liz, pero también estaba feliz de ver que pronto estarían haciendo su sueño realidad y que al día siguiente estarían con su familia en los Estados Unidos.

Las horas pasaron lentamente, pero por fin la bendita llamada entró. Todo confirmado. Habían pasado el control migratorio sin la menor dificultad y ya iban a abordar el avión. Creo que las piernas me temblaban. Me sentí tan feliz por ellos que las lágrimas se me salieron. Eran mis amigos, mis aliados, mis hermanos. Un día por casualidades de la vida coincidimos comprando un boleto a Ucrania, y de ahí surgió una hermosa unión. Nos dimos ánimo, nos ayudamos durante la preparación de la salida, volamos juntos, lloramos, reímos, pasamos por tantas situaciones fuertes que nuestra amistad se hizo inquebrantable. Fueron muchas emociones encontradas en ese momento, y el sentimiento de vacío que tenia se ligaba a la felicidad de ver a mis amigos realizar su sueño.

Una hora más tarde, la familia de Liz me llamó y les di la noticia que a esa hora ellos ya estaban volando rumbo a Viena, y luego de una corta escala abordarían el avión a Miami. ¡No lo podían creer! Ahí se echaron a llorar y prácticamente no podíamos hablar, después de tanto batallar al fin verían a Liz; su papa no la veía por casi 15 años ya que el tenia prohibida la entrada a Cuba. Bueno después de calmarse les di la hora de llegada a Miami, para que fueran al aeropuerto a recibirlos. Quedamos que me llamarían una vez estuviesen juntos. Yo esa noche no pude dormir, pensando en qué estarían haciendo mis amigos en ese avión de Viena a Miami e imaginando su felicidad. Recordé nuestro vuelo de la Habana a Paris y pensaba “¿Habrán cargado con la comida del avión como hicimos en aquel primer vuelo?” a la verdad me reía solo pensando en todas estas cosas.

Todo salió a pedir de boca, pensé yo. Pero lamentablemente al día siguiente no recibí ninguna llamada de parte de la familia de Liz, a pesar de estar esperando y mirando aquel teléfono incansablemente. Yo sabía que cuando llegaran tendrían que hacer un papeleo que les tomaría horas, pero tampoco pensé que sería tanto. Finalmente a las 10 de la noche recibí una llamada del papá de Liz para decirme que aún no habían salido del aeropuerto y que ellos estaban aún esperando. Me pidieron que si sabía algo o me llamaban por favor les avisara que ellos estaban desesperados. Ahí el corazón me dio un brinco. Me asusté mucho y me empecé a preocupar. Ya era hora de que al menos hubiesen hecho una llamada. Pero la familia de Liz tampoco podía meterse a averiguar porque en EEUU es penado por la ley con varios años de cárcel si uno se involucra de alguna manera en ayudar a alguien a emigrar. Llamar al aeropuerto seria delatarse a sí mismos. No quedaba otra que esperar. Yo por mi parte llame a Nelson en Moldava pero su teléfono estaba apagado, supuse que estaría viajando de regreso a Kiev, así que le deje varios mensajes.

Dos días después aun no sabíamos nada de Damián y Liz. No teníamos idea si los habían sacado a un centro de detención, si salieron por un lado que no los vieron y andaban perdidos, si aún estaban detenidos en el aeropuerto, no sé, tantas cosas pasaron por nuestras mentes. Lo único que teníamos claro era que el vuelo había llegado, de ahí en fuera estábamos totalmente perdidos, y sumamente preocupados. ¿Dónde estaban Damián y Liz? Las cosas que pasarían en las próximas horas darían un giro de 180 grados a nuestra historia.

Continuará….

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Copyright © 2014 Rodolfo Paneque
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Acerca de Un Cubano por el Mundo

Soy Rodolfo Paneque, un cubano como otro cualquiera haciendo realidad mis sueños de vivir en libertad y viajar por el mundo. Mi pasión por los viajes me llevo a estudiar una licenciatura en Hotelería y Turismo, y de esa manera me he realizado como profesional en el este fascinante mundo al que me he dedicado. Me encanta compartir mis experiencias con amigos y familia y así estimularlos a que viajen también y se vayan a descubrir las maravillas que hay regadas en mundo. Les invito a todos a seguir mi blog y también a seguirme en las redes sociales. Si eres de los míos ¡bienvenido a bordo!
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26 respuestas a Capítulo 9 Tensiones

  1. Que capitulo!!! No pudo esperar a leer el siguiente! Sin duda la amistad verdadera con las dificultades se hace mas fuerte! Es la enseñanza que me queda. Saludos.

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    • Rodolfo M. Paneque dijo:

      Gracias Monica! Asi es, nada como la amistad verdadera que se forja ante las dificultades! me alegra que sigas al tanto de la historia y te guste! Un abrazo.

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  2. Rosa Gonzalez dijo:

    MUY BUEN CAPITULO Y YA ESTAS MAS RAPIDO FELICIDADES A CAVA DE MACER UN ESCRITOR UN ABRASO Y APURA EL SIGUIENTE

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  3. Yuna dijo:

    Mas leo mas quiero, leyendo esta historia la sientes como si lo hubieses vivivdo en primera persona ,emocionante!!!!! No demores en escribir la proxima parte que ya estoy con ansias de leerla.

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  4. Olguita Zamora dijo:

    Ansiosa por leer el próximo capítulo. Muchacho valiente!!!

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  5. Leandro Fabio Lanuza dijo:

    No se vale, tenia que concluir lo que paso en ese capitulo…!!!

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  6. Liliana Swaby dijo:

    Parte diez porfavor… muy conmovedora historia!

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  7. Erik dijo:

    El capitulo 7, 8 y este ultimo me han hecho llorar como si fuera yo el que esta pasando por lo que ustedes pasaron, sin dudas es una historia que te atrapa y te hace de cierta manera participe de todo lo que se cuenta, es muy difícil una vez, que empienzas a leer, parar de hacerlo, no importa que las lágrimas no te dejen ni ver, felicidades, y no te demores para el próximo capitulo.

    Tus fans, Vlady and Erik.

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    • Rodolfo M. Paneque dijo:

      Vlady y Erik,
      Asi mismo yo he llorado y reido mientras escribo estos relatos! No ha sido facil volver a recordar todo, y plasmarlo con letras, a veces hay que vivirlo para saber lo que se siente. Me alegra que al menos a traves de la lectura les pueda transportar conmigo a ese momento. Espero les siga gustando la historia! Un abrazo a ambos y un millon de gracias por seguir leyendome!
      Rodo

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  8. Yamilé dijo:

    Bueno, bueno, este capítulo está mejor que una película de suspenso ja,ja,ja. ¡Wow, qué nervios! Y por deducción me estoy temiendo que en la próxima parte me vas a contar que los terminaron deportaron a Cuba, porque si dices que la historia dio un giro de 180 grados, eso sólo significa que volvieron al comienzo. Y si el plan con el tal Nelson era que ellos destruyeran sus pasaportes europeos en el avión y sólo se quedaran con el cubano, pues a Damián y Liz sólo les quedaba Cuba como alternativa de regreso. Pero nada, que me toca esperar la siguiente parte para saber si tiene lógica mis suposiciones ja,ja,ja.
    ¡Excelente capítulo!

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    • Rodolfo M. Paneque dijo:

      Wow, Yami me has dejado loco! Eres muy intuitiva!!! jajajajaa Ya veras el rumbo que toma esto! Un besote y gracias por siempre dejarme tus mensajitos!!! Lo aprecio mucho.

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  9. Geidy dijo:

    Que decirte Rodo, sabes ya lo q pienso de este fantastico relato .

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  10. Aida Ascanio Montero dijo:

    Quien me iba a decir que algun dia iba a seguir con tanto interés una narración de uno de mis alumnos que en aquellos tiempos era bastante intranquilo, tu ex profesora de Fisica Georgia, ojalá te acuerdes de ella me dijo que yo le reenviara tu relato ya se lo haré llegar ella no tiene FB y ademas tengo que mandarlo compactado y en un doc gracias de nuevo recuerda que no tengamos que esperar mucho por la 10ma parte!

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    • Rodolfo M. Paneque dijo:

      Aida,
      Muchisimas gracias! Que honor para mi recibir sus comentarios y que este siguiendo esta historia! Con respecto a mi pues si, era demasiado intranquilo jejeje lo siento! A mis padres les muestro siempre que usted comenta, y ellos se ponen muy contentos! Muchisimas gracias!
      Dele a Georgia mis saludos, ahora no me acuerdo bien fisicamente pero si por su nombre. Bueno un abrazo, y prometo que la proxima parte la saco lo antes posible!!! Saludos!!!

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  11. Brenda dijo:

    O.O!!! y luego!!?? ya quiero leer lo demás!! =D

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  12. Xiomara dijo:

    Bella historia! Que lastima me voy el 21 para Cuba y quisiera terminar de leer la historia! Saludos Xiomi y que Dios te bendiga!

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    • Rodolfo M. Paneque dijo:

      Hola Xiomi! Que bueno que te gusto la historia! Mira, si pones tu direccion donde da la opcion de “seguir este blog por e-mail” las historias te llegaran directo a tu correo, asi cuando regreses las tienes ahi!! Gracias por leerme!! Saludos y que disfrutes tu estadia en Cuba!

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  13. maria teresa lopez barrios dijo:

    que gran historia rodol ,, y se me hace un nudo en la garganta igual que a ti ,,y esa insertidumbre de no saber que pasaba con tus amigos !! hasta yo me puse nerviosa!! me voy con el siguiente capitulo!! muy interesante!!

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