Capítulo 20 Un nuevo comienzo

Aquello parecía un sueño, todo tan repentino que no tuve tiempo de creérmelo. Aunque esta vez no tuve contratiempos al pasar migraciones en el aeropuerto de La Habana, siempre iba con aquel miedo característico de que algo pudiera salir mal. Pero nada, todo fue más fácil que la primera vez, o al menos no estaba tan nervioso. Aeroflot es la aerolínea bandera de Rusia, y ofrecen un servicio excelente en el vuelo de 12 horas de La Habana a Moscú.

El vuelo fue espectacular, pero claro, como eran tantas horas alguien me recomendó tomar medio diazepam para dormir durante el trayecto, y “¡remedio santo!” como decimos en Cuba. Compré una soda antes de subir al avión mientras esperaba para abordar y me tomé la pastilla. El avión salía a las 9 am de Cuba y llegaba a Rusia 7 am (hora local). Con decirles que una vez ubicado me senté, me recosté, y cuando me desperté ya estábamos llegando a Moscú. Yo nunca había tomado este tipo de pastillas y por ende me hizo muy buen efecto. Al llegar no tuve que pasar migraciones porque solo estaba en tránsito, así que pasé a una sala de espera y ahí estuve dos horas hasta que salió mi próximo vuelo. Este duró una hora y media aproximadamente, y sobre la 1 de la tarde llegué a Kiev.

No voy a negar que me puse un poquito nervioso y ansioso, pues no sabía lo que me iban a preguntar los oficiales de inmigración al llegar allí, y ya estaba medio traumado con lo de la deportación anterior. Pero todo salió bien. Miraron mi residencia y solo me preguntaron qué tiempo estuve fuera del país, yo les dije “dos meses”, y listo, eso fue todo. En la aduana tampoco me preguntaron nada, pues era  obvio, solo llevaba una mochila. Muchos sentimientos encontrados al llegar a Kiev, recordé todo lo que había pasado anteriormente, pero entre alegría y tristeza, me sentía mucho más seguro que la primera vez.

Mi amiga Lidia, quien pagó mi boleto para que regresara a Ucrania, me estaba  esperando en el aeropuerto. Fue mucha la alegría que me dio volver a verla. Es una historia larga como la conocí, pero la resumiré. Ella es una persona que le gusta ayudar a quien lo necesita, y no sé cómo ella dio con una cubana que la dejaron sola en un hospital con embarazo ectópico y tuvo que ser operada. Al parecer alguien la iba a sacar para EEUU pero al presentarse esta emergencia la dejaron sola en el hospital. Esta chica, a quien llamaré Dania, llegó a ser mi mejor amiga en Ucrania. Ella al igual que Liz y Damián fue estafada y tuvo que regresar a Cuba tiempo después. Creo que ella tambien tiene mucha historia que contar. Bueno, el caso es que como les comentaba ahí es donde ella y Lidia se conocieron. Entonces, a través de un muchacho que trabajaba conmigo yo conocí a Lidia ya que estaba buscando alguien que hablara español para que Dania tuviera con quien comunicarse y ver como la podia ayudar. A grandes rasgos así fue como comenzó esta amistad entre Lidia y yo, y pues ya saben el resto, cuando le conté que estaba en Cuba y lo que me había pasado, sin consultármelo ella compró un boleto y me lo envió.

Del aeropuerto fuimos para su casa donde ya ella había organizado un pequeño recibimiento con algunos amigos y familiares de ella. A todas estas, aunque era mi amiga yo no sabía dónde iba a vivir o que iba a hacer, yo sonreía pero por estaba algo ansioso con toda esta preocupación por dentro. Me parecía increíble estar allí. Lidia se imaginó que yo estaba medio tenso y me apartó y entonces hablamos sobre la situación. Yo le comenté que no había venido totalmente sin dinero pues había logrado reunir algo en Cuba y por lo menos me daría para dos o tres meses hasta que me estabilizara. Me dijo que ya ella había conseguido un cuarto para mí y había pagado un mes por adelantado. Ofrecí pagárselo pero no lo acepto, por lo que le dije que no tenía palabras para agradecer toda la ayuda que me había brindado.

La verdad era esa, yo estaba profundamente agradecido por los detalles de esta chica, que así de la nada me salió con un pasaje y yo de loco estaba allí otra vez. Pero había otra verdad que me afligía, yo ya no quería estar allí. Pasé tanto trabajo en un principio, que me desanimaba a empezar de nuevo. Allí si no hablas ruso bien pues es difícil conseguir trabajo, encima de eso lo que ganas no es mucho que digamos. Te alcanza para vivir allí pero no puedes ahorrar nada y una de las cosas que yo quería hacer era poder ayudar a mi familia en Cuba. Estas son algunas de las cosas que me inquietaban, pero el colmo era el frio del invierno que se avecinaba y yo no estaba tan seguro de querer soportarlo otra vez. Aunque disfrutaba de libertad, no sé, me sentía raro. Era como si yo no perteneciera a aquel lugar, no me iba a ser fácil adaptarme; pero ni modo, ya estaba allí y tenía que seguir pa’lante.

Al día siguiente me mude a mi nuevo lugar, muy cerca del centro, por donde vivía anteriormente. El cuarto estupendo, y una vista muy linda del vecindario, a la verdad ahí me sentí bien y acogido, aunque ya empezaba a extrañar a mi familia. Yo aún tenía conmigo el celular que usaba antes, y lo traje, así que fui y le puse dinero y empecé a llamar a algunos amigos míos. Poco a poco me fui contactando con todos incluyendo a Sasha y su mamá, Elena, Raúl, y algunos otros. La mayoría se llevó una sorpresa enorme pues no se imaginaban que yo hubiese podido regresar. Así que esa primera semana fue bastante ocupada haciendo visitas y poniéndome al día con las cosas.

Uno de esos días me encontré con Elena. Súper feliz de verla, ella fue muy buena conmigo y siempre me ayudo. Pero mi alegría no duro mucho. La noté un poco tensa, y no hablaba mucho. Le pregunté si pasaba algo y me dijo que no, que después me contaría. Pero a mi insistencia me dijo que tenía que confesarme algo, pero que me advertía que me iba a doler. Y tenía razón. Me dijo que Liana, la señora que me acogió en su casa en el campo cuando yo me quedé sin un lugar donde vivir, había fallecido de un ataque cardiaco dos semanas atrás. Esa noticia sí que me dolió. Esta perdida la sufrí como si hubiese sido un familiar mío. A esta señora le tenía un profundo cariño y aprecio. Liana siempre estuvo pendiente de mí a pesar de no podernos comunicar bien por no hablar el mismo idioma, me ponía todos los días un plato con comida la mesa, me preguntaba si necesitaba algo, y así siempre, un ser maravilloso de esos que no se hayan fácilmente. Me costaba creer que no iba a poder verla y darle un abrazo. Pero así es de injusta la vida a veces. No me quedo otra que ir a su tumba y llevarle un lindo ramo de tulipanes, su flor preferida.

Y así empezaron a transcurrir mis primeros días en la hermosa capital ucraniana. Viendo a amigos, buscando trabajo, adaptándome nuevamente al estilo de vida, y ahorrando hasta el más mínimo centavo porque no sabía cuándo conseguiría un trabajo. Poco a poco fui recordándome nuevamente de lo poco de ruso que aprendí y ya así me iba abriendo paso. Muchos amigos quedaron en avisarme si encontraban alguna plaza que yo pudiera ocupar pero a la verdad no recibía ni la más mínima esperanza, recuerdo que me decían que no me desesperara. En realidad estaba preocupado pues cuando se me acabara el dinero que había traído tenía que sacar de donde no había.  Pero bueno tuve la suerte de encontrar trabajillos aquí y allá, y así empecé a salir de la inseguridad de estar desempleado. El caso es romper el hielo con cualquier trabajo que se presente, ya de ahí vas conociendo gente que te van recomendando y  así funcionan las cosas por allá.

Pero esta vez yo tomé las cosas con más calma, ya se me había quitado la idea de buscar una vía para ir para los EEUU, ya que era imposible, pero bueno, en mi mente seguía aquella cosa de no querer estar allí. Así que empecé a buscar una vía para irme a un país de habla hispana. Mi razonamiento fue el siguiente. En los países hispanos los salarios no eran la gran cosa, según yo estaba averiguando. Pero de ganar lo que yo ganaba en Ucrania, en un país que no era ni mi idioma ni mi cultura; prefería ganarlo en un país donde aunque se ganara poco, al menos se hablara español y estuviera entre gente latina con una cultura similar a la mía.

Un día paseando por un centro comercial en Kiev, conocí a un señor que iba conversando con su hijita y yo lo abordé pues me pareció raro escuchar a alguien hablando español. Me dijo que era peruano y que aunque él hablaba ruso y su hija había nacido allí, él le hablaba en español para cultivar en la niña el amor por sus raíces. Hicimos buena empatía y me invitó a su casa, y así surgió una bonita amistad. Un día conversando le comenté que yo me quería ir a un país de habla hispana pero que no sabía para dónde pues no conocía a nadie y yo dudaba que me dieran la visa. Además, le expliqué que estando en uno de esos países al menos cruzando fronteras podría llegar a EEUU; pero que si no era posible, al menos iba a sentirme más cómodo que en Ucrania.

El me preguntó que si me interesaría irme a Perú. Yo le dije que no sabía, pues Perú era en Sudamérica y era muy lejos. Pero él me dijo que su familia vivía en Lima, la capital peruana y que si yo me iba para allá, ellos me podían ayudar, incluso hasta darme trabajo pues eran empresarios. La idea me agradó, pero tenía que averiguar lo de la visa. Él se ofreció a ir conmigo al consulado y averiguar, y así lo hicimos. El embajador era su amigo y le dijo que no había problema, que fuera cuando yo tuviera el pasaje que él me autorizaba la visa. Me sentí digamos que muy excitado con esta nueva aventura. Me imaginaba como sería mi vida en un país de habla hispana, y enseguida me puse a buscar información del país.

Todo lo que veía en internet sobre Peru me gustaba y me hacía muchas ilusiones. Un país de cultura milenaria; donde se desarrolló una de las grandes civilizaciones de la historia, los incas; gente buena, educada, culta; uno de los mejores países en artes culinarias del mundo con más de 400 platos auténticos. A la verdad que me encantó la idea. Ahora la cosa es que cuando averigüé cuánto me costaba un boleto de Kiev a Lima me quería dar un ataque al corazón, casi $1700 dólares. Yo no tenía ni remotamente ese dinero. Yo tenía como 800 dólares que había traído de Cuba y si acaso unos 400 que había reunido trabajando y ahorrando. Entonces lo comenté con mi amigo peruano y le expliqué la situación. Le dije que esperaría a reunir el pasaje más unos 500 dólares más y con eso me iría.

Pero bueno ya saben cómo es el cubano de inventor, y de un vaso de agua te saca una cerveza. Ya estaba empezando a hacer frio y a la verdad yo no quería seguir en Ucrania. Se me ocurrió que podía regresar a Cuba como hacían algunos, vender un poco de pacotilla (ropa y cosas así que se compraban en los mercados chinos) y sacar el dinero para seguir a Perú. En realidad la idea de tener que volver a la dictadura no me atraía, pero era la ruta más viable para seguir el camino en busca de mis sueños. No basta con ser libres, sino que debemos estar donde realmente seamos felices; y por eso estaba dispuesto a seguir luchando para alcanzar mi meta aunque esto implicara tener que volver por unos días a Cuba.

 Un boleto de regreso a Cuba me salía en 525 dólares, solo ida. Y un amigo mío en La Habana me averiguó en las oficinas de Taca que el boleto ida y vuelta a Perú me costaba 370 dólares. Esto me pareció perfecto, con las cosas que yo vendería en Cuba podría sacar para el pasaje a Perú y para llevarme algún dinero conmigo, así que ya estaba decidido. Fui y lo comenté con mi amigo peruano, y quedamos que en cuanto yo tuviera todo listo iríamos a la embajada a solicitar la visa. De momento, solo me quedaba ir a hablar con Lidia, para explicarle mis planes, ya que ella fue quien me ayudó a regresar y le debía una explicación si me iba a ir.

Fui totalmente abierto y sincero con ella y le expuse la situación. Para sorpresa mía ella me dijo que deseaba lo mejor para mí y que si yo creía que ese era el camino correcto pues que me iba a desear la mejor de las suertes. Yo estaba feliz, me preocupaba mucho su opinión y aprobación con respecto a este proyecto. Pero cuando pensaba que todo salía bien, una llamada de Cuba complicaría todo y precipitaría mi regreso a la isla. Me esperaban momentos de mucha angustia y dolor en los días por venir.

Continuará…

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Copyright © 2014 Rodolfo Paneque
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Acerca de Un Cubano por el Mundo

Soy Rodolfo Paneque, un cubano como otro cualquiera haciendo realidad mis sueños de vivir en libertad y viajar por el mundo. Mi pasión por los viajes me llevo a estudiar una licenciatura en Hotelería y Turismo, y de esa manera me he realizado como profesional en el este fascinante mundo al que me he dedicado. Me encanta compartir mis experiencias con amigos y familia y así estimularlos a que viajen también y se vayan a descubrir las maravillas que hay regadas en mundo. Les invito a todos a seguir mi blog y también a seguirme en las redes sociales. Si eres de los míos ¡bienvenido a bordo!
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21 respuestas a Capítulo 20 Un nuevo comienzo

  1. Jack dijo:

    Buen twist al final abierto 🙂 …muy bueno el capitulo Rodo!

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  2. Mi gran y querido hermano Rodo… sin duda que cada capitulo tuyo es más y más interesante.. hoy me sentí el hombre más que orgulloso y hasta derrame algunas lagrimas al ver como te expresabas de tú y mi querido Perú, es realmente alagador que te hayas expresado así de éste tan bello y acogedor País sudamericano, felicitarte por ese espiritu luchador y guerrero que muestras en cada capitulo y tu más que nadie sabe que al final de cada tunel siempre existe la luz… tantas cosas que pasaste, tantos sentimientos encontrados pero siempre con la mente positiva y teniendo la aguja de la brújula siempre con un buen norte….

    Además quiero que recibas a nombre de toda mi familia y el mio propio las respectivas felicitaciones por tu graduación y comienzo de esta nueva etapa de tu vida en lo profesional….

    Quién lo busca … lo consigueeeeeee….. asi de simple .. bueno a veces no tan simple ….. Un abrazoooo

    Tu hermanito del alma 😉
    zidgarth
    http://www.madrededios.com.pe

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    • Mi querido Zidgarth,
      Que honor y alegria recibir tan lindo mensaje hermanito mio, mil gracias!!!! Sabes que Peru es mi segunda Patria, y amo ese hermoso paraiso sudamericano con todo mi corazon! Alli vivi parte de mi vida y deje grandes tesoros, incluyendo tu linda familia, y si la vida me lo permite un dia se que regresare a vivir alla, porque es lo que mi corazon anhela. Se que al principio me voy a sentir mal, y no puedo escribir esto sin que me broten algunas lagrimas de los ojos, porque nuestro querido Alain no va a estar para recibirme; pero se que el esta acompanandome siempre y me va a cuidar en cada paso que de hasta que nos volvamos a encontrar.
      Gracias por lo de valiente y luchador, creo que por dentro todos lo somos, solo que a muchos nos toca sacar ese espiritu de lucha con tal de conseguir nuestros suenos, pero si, al final del tunel siempre vemos la luz y ahi nos calmamos un poco y seguimos el camino de la vida.
      Agradecido de corazon por tan sincero y alagador mensaje. Pronto nos veremos por alla. Un abrazo fuerte y mis saludos a toda la familia.
      Tu hermanito del alma, Rodo.

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  3. Rosa Gonzalez dijo:

    VAYA MUY BIEN ESCRITO YA TE DIJE QUE TE EQUIVOCASTE LA PROFESION, TU DEBERIAS SER ESCRITOR, MUY BIEN ESCRITO Y YO NO PASE POR LO QUE TU PERO SE QUE ESAS COSAS PASAN EN LA VIDA HAY PERSONAS BUENAS Y MALAS Y TU DAS SIEMPRE CON BUENAS PERSONAS POR QUE TU ERES UNA DE ELLAS Y PARA MI MUY ESPECIAL, UN GRAN ABRAZO

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  4. Carmen Luisa Arregui dijo:

    Muy bueno el capitulo por favor no te demores en el otro.

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  5. Jorge Luis Otero Mesa dijo:

    Muy bueno Rodo, mis saludos…!

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  6. Yuri dijo:

    Muy bonito, me quede con las ganas de seguir leyendo. Saludos!
    Oye si juntas todos los capitulo ya tienes casi un libro, solo tienes que buscarte alguien que te acesore para lanzarlo. Y si te dan permiso pues a veces hablas cosas fuerte de tu pais. Aunque sea la verdad pero un libro lo leera el mundo entero.
    Bueno espero el proximo capitulo!

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    • Gracias Yuri! Lo aprecio mucho. El libro lo tengo en formato electronico y una vez lo termine de publicar en el blog lo pondre a la venta. Si encuentro alguna editorial que lo publique en papel pues seria genial, pero si no pues va a estar a la venta como e-book en Amazon y Barnes and Nobles posiblemente a principios de Julio.
      Con respecto a lo de Cuba pues ya eso es un tema largo jaja, de todos modos cuando yo decidi vivir en el exilio dije que no iria mas hasta que no se cayera el regimen y asi ha sido, pero gracias por el dato!!
      Gracias nuevamente y me alegra que sigas disfrutando mi blog! Saludos!!!

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  7. Nelson dijo:

    Genial mi querido Rodo!. A las personas buenas como tu, siempre se le abren puertas y se encuentran en su vida con personas tambien excelentes. Cada capitulo de tu historia me saca algunas lagrimas, es imposible evitarlo. Por tu perseverancia y lucha de alcanzar tus sueños es por eso que hoy has llegado donde estas y en plena libertad. Esperamos continuar leyendo muy ponto. Te quiero amigo.

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  8. Yami dijo:

    Mi Ro querido, esta historia cada día que pasa se pone más buena!!!!! Cuando pienso que el capítulo que estoy leyendo es el más interesante, viene otro mejor ja,ja,ja. ¡Excelentes capítulos, mi amigo!
    Besitos grandes. Muaaaaa.

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  9. Olga dijo:

    Hola Rodo!. Muy bueno este capitulo, aunque en realidad todos han sido muy emocionantes para mi. Te admiro mucho, muchacho valiente!!!
    Te dejo aqui una frase de este capítulo. Me encantó.
    “No basta con ser libres, sino que debemos estar donde realmente seamos felices”
    Te mando besitos!

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  10. Lo C H dijo:

    Pero me has dejado picada con este relato!! Espero el siguiente capitulo…
    Saludos desde México

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  11. dania nunez dijo:

    Rodo,ya he leido hasta el 20, y sabes me has e hecho llorar tan solo de recordar los malos ratos que pase alli, lo unico que pienso bueno es que fui a Ucrania a operarme de lo contrario me hubiera muerto pues en Cuba nadie daba con lo que yo tenia a pesar te tener sangramientos abundantes, y por supuesto haberte conocido a ti mi corazon, que fuistes una luz en toda aquella oscuridad, te quiero mucho, besos.

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