Capítulo 7 Ángeles en el camino


No sé si sería el cambio de hora o qué, pero a las 2 am estábamos los tres despiertos en la habitación. Sentíamos gente caminando por los pasillos, y hablando, no podíamos creer lo que estaba pasando. Nos sentíamos raros, desorientados y muy agotados a pesar de haber dormido algunas horas. Era una sensación algo extraña. Había sido un viaje extremadamente largo, y de mucha tensión, encima no sabíamos aun lo que haríamos el día siguiente. Así que pensamos que esta preocupación era el motivo de nuestro insomnio, y aunque tratamos de seguir durmiendo simplemente nos era imposible.

Aquellas horas de la madrugada fueron interminablemente largas. Pero tan pronto se hizo de día salimos del lugar para caminar y empezar a reconocer el área. Había nieve por todas partes (ni hablar del frio) y el día totalmente gris. El vecindario se caracterizaba por tener los edificios prefabricados, tal como en Cuba. No había seña alguna de que aquello fuera una gran ciudad. La gente caminaba de prisa de un lado a otro, y a veces era difícil abordarlos, primero porque no hablábamos su idioma y segundo porque caminaban muy rápido. Aun así cada vez que podía le preguntaba a cualquier transeúnte si hablaba inglés o español, pero la respuesta se tornaba siempre negativa.

Luego de un par de horas sin podernos comunicar con nuestros nuevos vecinos ucranianos, decidimos regresar al hostal para buscar alguna información en la computadora que nos ayudara a contactar algún centro de ayuda al inmigrante o algo así. Caminando de regreso me percaté de un chico que venía con un portafolio negro en la mano. Tendría unos 16 o 17 años a simple vista, con aspecto universitario. No sé por qué, pero a la mente me vino que este jovencito podría ser la respuesta a mis plegarias. Me acerqué a él y efectivamente ¡hablaba inglés! No puedo describir la emoción que sentí en ese momento, por fin me podía comunicar con alguien. A Liz se le salían las lágrimas, no sé si era por ver de alguna manera que las puertas se abrían o porque finalmente había llegado al tope con los niveles de estrés.

El chico se llamaba Aleksander, pero me dijo que sus amigos le decían Sasha. Brevemente le expliqué nuestras circunstancias. Le dije que éramos cubanos, que habíamos llegado el día anterior pero que no sabíamos que hacer, ni teníamos a donde ir. Le pedí de favor que nos guiara a algún centro de ayuda o a algún lugar donde se hablara español para buscar orientación. Sasha nos preguntó dónde estaban las maletas; le expliqué que solo teníamos unas mochilas y que las habíamos dejado en el hostal. Él se ofreció a ayudarnos y me dijo que iría con nosotros por el equipaje. Damián y Liz estaban a mi lado pero no entendían nada de la conversación, por lo que les expliqué que este chico que había aparecido de la nada se disponía a ayudarnos después de exponerle la situación. Ellos estaban muy nerviosos o susceptibles y se les salían las lágrimas sin querer, así que disimuladamente limpiaron esas lágrimas de la cara y le dijeron emotivamente “Thank you, thank you!”.

Cuando llegamos al hostal Sacha me preguntó cómo había llegado a ese sitio y si sabía qué tipo de lugar era. Le expliqué que un taxista nos había traído ahí y que era un hospedaje barato hasta que consiguiéramos ayuda. El me explicó que no era precisamente el mejor lugar para quedarse, diplomáticamente insinuó que el lugar lo usan parejas para pasar un rato e irse… No había que ser inteligente para darse cuenta de la situación, como dice el dicho “A buen entendedor, con pocas palabras basta”. Con razón la chica de la recepción puso una cara media rara cuando le dijimos que nos quedaríamos los tres en la misma habitación y que estaríamos ahí hasta el día siguiente. Inmediatamente supimos también el por qué de los ruidos y la gente conversando y caminando por los pasillos del hostal toda la madrugada. Así que sin demoras sacamos nuestras mochilas y entregamos la habitación para ir en busca de ayuda con este chico que acabábamos de conocer.

Subimos a un bus, luego a otro y nos  dirigimos a un vecindario muy bonito, donde había muchos edificios, claro estos ya tenían otra apariencia, y eran construcciones notablemente más modernas. Le pregunté Sasha a dónde íbamos y me dijo “a mi casa”, me pareció un poco raro pero le seguimos. Este jovencito nos estaba llevando a su casa sin conocernos, y ni siquiera hablábamos su idioma. Tomamos el elevador hasta un piso 17, y al salir nos dijo que esperáramos ahí. Él fue hasta su apartamento y un par de minutos después salió y nos hizo pasar. La mamá estaba en la puerta y nos recibió. No pudo ocultar su cara de susto, pero con una sonrisa algo forzada y ojos de espanto nos dio la bienvenida. Ella no hablaba inglés, por tanto toda la comunicación fue a través de Sasha, este chico loco y admirable que se atrevió a recogernos de la calle y llevarnos a su casa sin tener idea de quienes éramos.

Su madre, la señora Olga, era una dama de unos cuarenta y tantos años, enfermera de profesión, cristiana por convicción y con una espiritualidad muy arraigada. Le comentamos brevemente que veníamos de Cuba y que necesitábamos ayuda, llevábamos tres días de viaje y no sabíamos que hacer, pero que no queríamos regresar ya que nos había costado mucho salir de la isla. Sin más explicaciones ella se paró y nos dijo que iría a preparar comida, que por favor esperáramos. Sasha se quedó con nosotros conversando en la sala. Al poco rato ella nos hizo pasar a la cocina y tenía un buffet de comida servida en la mesa. Había muchísima comida, sopa, papas, carne, ensaladas, pan, queso, etc. No sé si era el hambre que tenía, pero aquella me pareció la cena más exquisita que he comido en mi vida. Mi plato preferido fue “Borsch” , una sopa deliciosa con remolacha de base, que por lo general la toman con pan negro.

La señora Olga soltó algunas lágrimas cuando le contamos en la situación que estábamos. Le insistimos en nuestro deseo de encontrar algún centro de ayuda para no tener que regresar a Cuba y luego buscar la vía para llegar a EEUU. Sin pensarlo mucho ella dijo que nos ayudaría en lo que estuviera a su alcance, y que nos ofrecía su casa por unos días hasta que pudiéramos encontrar alguna solución, ya fuera quedarnos o seguir a los EEUU que era nuestro sueño. Ahí nos confesó que ella estaba muy asustada por lo que hizo Sasha, pero que entendía que su hijo tenía buen corazón y que estaba feliz de poder ayudarnos ahora que veía que no éramos malas personas, sino inmigrantes en busca de un mejor futuro.

Ese día nos la pasamos conversando y contándoles nuestras anécdotas de todo lo que tuvimos que hacer para poder salir de Cuba. Le mostramos algunas fotos que traíamos y ellos nos mostraron fotos de su familia también. Sasha nos prestó su computadora para que pudiéramos enviar mensajes a nuestras familias y antes de cenar la señora Olga nos ofreció su teléfono por si queríamos hacer alguna llamada. En este caso yo aproveché para llamar a mis padres rápidamente y decirles que estaba bien y que no se preocuparan. Les dije que más adelante cuando estuviera asentado les llamaría por más tiempo, mientras tanto nos comunicaríamos por correo electrónico. También les dije que fueran a casa de la mamá de Damián a decirle que estábamos bien, ya que ellos usarían esta oportunidad de llamar para comunicarse con la familia de Liz en los EEUU.

Liz es muy sentimental, no hacía más que llorar cuando escuchó la voz de su papá y no pudo hablar por teléfono. Damián fue quien hablo con él y la demás familia de Liz; y les contó cómo había sido el viaje y la situación que teníamos. Ellos habían estado muy preocupados ya que no habían tenido información de nosotros desde el día que salimos de La Habana hasta ese momento, y no sabían si algo malo nos había pasado. Damián les dio el número de teléfono de la casa para que les llamaran ahí ya que por recibir llamada no costaba nada y no queríamos abusar de la generosidad de estas personas maravillosas que nos estaban tendiendo la mano. El padre de Liz les dijo que no se preocuparan y que al día siguiente les enviaría dinero por Western Union para que buscaran alguna renta y para comida.

Esa tarde Sasha contactó a dos profesoras de español de la universidad donde él estudiaba para que viniera a conocernos. Ellas llegaron temprano y conversamos muchísimo. Sus nombres Olga (como la mamá de Sacha) y Natalia. Ambas excelentes personas y también nos ofrecieron su ayuda para hacer cualquier trámite de inmigración, o mostrarnos la ciudad o lo que fuera. Nosotros les agradecimos constantemente por tan lindo gesto de su parte. Sentimos que las cosas empezaban a tomar su rumbo, y que de alguna manera estábamos siendo muy bendecidos.

Para nosotros era un poco difícil creer que de un momento a otro el rompecabezas empezaba a tomar forma. Habíamos llegado a un país a la deriva, sin saber a dónde ir, sin dinero y sin hablar el idioma; y de un momento a otro en nuestras vidas se habían cruzado dos ángeles, como un rayo de luz y esperanza a nuestro destino incierto,  brindándonos su ayuda incondicional y mostrando empatía por nuestra causa. Nos preguntábamos si estábamos soñando o si en verdad aquello nos estaba pasando en la vida real. Nuestras vidas indudablemente habían dado un giro inesperado. Los días siguientes marcarían el rumbo de nuestro destino.

Continuará….

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Copyright © 2014 Rodolfo Paneque
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Acerca de Un Cubano por el Mundo

Soy Rodolfo Paneque, un cubano como otro cualquiera haciendo realidad mis sueños de vivir en libertad y viajar por el mundo. Mi pasión por los viajes me llevo a estudiar una licenciatura en Hotelería y Turismo, y de esa manera me he realizado como profesional en el este fascinante mundo al que me he dedicado. Me encanta compartir mis experiencias con amigos y familia y así estimularlos a que viajen también y se vayan a descubrir las maravillas que hay regadas en mundo. Les invito a todos a seguir mi blog y también a seguirme en las redes sociales. Si eres de los míos ¡bienvenido a bordo!
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27 respuestas a Capítulo 7 Ángeles en el camino

  1. Pingback: Parte 6 Primeras impresiones | Diario de Mochila

  2. Rosa Gonzalez dijo:

    CUENTA RAPIDO YA ERES CASI UN ESCRITOR ESTA MUY BIEN ESCRITA Y MUY ANEMA LA LECTURA ESTA BIEN INTERESANTE UN SALUDO A TUS PADRES Y YA ESTOY IMPACIENTE POR EL OTRO CAPITULO APURATE UN ABRAZO
    ROSA

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  3. Adrian dijo:

    Creo que cada emigrante tiene su propia historia. Ahora creo también que no fue facil lo que vivieron tus amigos y tu. Conozco esas tierras rusas y no es facil arrancar en una sociedad asi. Sigue escribiendo y seguimos tus vivencias. Ciao

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    • Rodolfo M. Paneque dijo:

      Gracias Adrian, lo siento, recien veo tu comentario! Espero hayas seguido el resto de la historia! Y no, no fue facil lo que tuvimos que pasar, ya veras! Saludos!

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  4. MEBRATE KETEMA dijo:

    Es muy interesante su historia/doloroso y triste/ ya que ud a esta edad tiene buen estilo de esritura sigue adelate, espero su proximo capitulo. Miles de abrazos desde Ethiopia.

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    • Hola Mebrate Ketema,
      Muchas gracias por leer mi blog desde tan lejos! Wow, que iba a imaginar que alguien desde Etiopia leeria mis relatos! Estudiaste en Cuba?
      Pues si amigo, un poco triste la historia, pero creo que mucho de nosotros, los latinos, hemos pasado por experiencias similares con el unico proposito de tener una mejor vida, y en el caso de los cubanos para tener libertad.
      Un abrazo a la distancia y agradecido nuevamente por tu comentario!
      Rodo

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  5. Yamilé dijo:

    Desde luego, el hecho de haber estudiado en la escuela de idioma por la noche valió la pena ja,ja. ¿Te acuerdas del profe? Es reconfortante saber que hay personas de buen corazón e este mundo, que sin ellos saberlo, marcan la vida de muchos. En este caso, Aleksander y su mamá, que imagino que siempre estarán en los corazones de ustedes, y tus familiares porque gracias a ellos, lograron ver ese rayito de luz que necesitaban para saber que sí había esperanza.
    ¡Un Viva grande para este chico y su mami!
    Besos, muaaaa.

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    • Mi querida Yami,
      Siempre espero tu comentario tan constructivo y estimulador! Mil gracias!!!
      Oye pues si, me acuerdo de esos dias de nosotros en la Escuela de Idiomas, que tiempos aquellos! jejeje Y pues ya ves, valio la pena haber aprendido! A cada rato me acuerdo del profe Luisito, que sera de su vida? Sabes algo? Me gustaria saber de el.
      Con respecto a Sasha y su mama pues son personas que significan mucho en mi vida, en ese momento fueron como angeles enviados para ayudarnos, yo no podia creer que alguien nos tendiera la mano de esa manera. Hoy dia ellos estan atravesando una situacion critica con todos los eventos que estan sucediendo alla. Dios quiera que puedan salir de esa situacion pronto.
      Bueno Yami, mil gracias siempre por dedicar un tiempito para dejarme unas letras en mi blog, sabes que lo aprecio mucho! te mando un abrazote y prometo que pronto saco la proxima parte! El viernes voy a poner algunas fotos en mi cuenta de facebook para que vean los personajes de esta historia!

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      • Yamilé dijo:

        Mi Ro querido, ahora es que veo tu respuesta. Pues te cuento que yo no he sabido mas del profe Luisito, pero me parece que sigue dando clase en esa escuela. Y sí mi amigo, la situación en Ucrania ahora mismo es terrible. Esperemos que a tus amigos no les pase nada y que de una vez por todas vuelva a reinar la paz en ese hermoso país. ¡Es increíble como están acabando con ese país!

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  6. Lania Zolayas dijo:

    Rodo me sacastes las lágrimas x muchos deseos que yo tuviera de salir de Cuba jamas haría la locura que ustedes hicieron que bueno que todo les salio bien a los tres mosqueteros!

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  7. Edwing dijo:

    Me encanto espero lo siguiente partes. Saludos

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  8. Hola Rodolfo, hoy dio la casualidad que me tope con tu blog, al leerlo me ah dejado tan pasmada tu historia! soy Peruana y aunque sé la situación de Cuba, nunca me imagine que el sueño de salir de la Isla fuera tan fuerte como para hacer todo lo que has narrado!!! reflexiono en esto: el mundo esta lleno de situaciones que desconocemos y aunque pensamos o nos hacemos una idea, tenemos que vivirlo en carne propia para saber exactamente.
    Aparte de eso tu narración me ha hecho recordar a J.J. Benitez en Caballo de Troya , sera por la paranoia de la persecusion jeje.
    Te felicito, tienes una seguidora mas!

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    • Rodolfo M. Paneque dijo:

      Querida Monica,
      Gracias por leer mi blog y por esas palabras tan hermosas que me dejas! Tienes razon, nadie sabe lo que uno pasa hasta que lo vive en carne propia. Para quien no vive en Cuba es dificil imaginar que las cosas son asi, pero la realidad es que si lo son. Yo sali hace mucho tiempo ya pero se que como yo hay muchos mas en la isla. Solo les deseo suerte en esa aventura si la intentan, yo particularmente no creo que lo repetiria jeje. Mis saludos y mil gracias por seguirme, lo valoro mucho! Rodo

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  9. maria teresa lopez barrios dijo:

    rodol, no cabe duda !! que fueron unos angeles que se pusieron en el camino de ustedes ,, es lindo saber que existen personas buenas y con un gran corazon!! saludos!

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  10. Si que Dios es grande. Quien iba a imaginar que iban a encontrar un alma caritativa asi tan facil en un lugar tan lejano.

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  11. Chabela dijo:

    Hola en mi tiempos libres me gusta leer mucho y de casualidad encontre tu blog ,el cual ensena mucho y eso es una de las cosas que mase gusta tu blog las experiencias reales vividas .Bueno al menos siempre hay gente buena en medio de tantas personas sin sentimiento encontraste gente humana gracias por compartir tu historia

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  12. Saul Manuel dijo:

    socio soy cubano igual que tu y tengo los mismos deseos que tu, estoy leyendo tu historia y me parece impresionante, te prometo que cuando llegue al final te hare un comentario mucho mas grande… saludos,…

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  13. Ging Freecss dijo:

    Magnifico,Increíble,Impresionante!!! :O
    Hola Rodolfo,es maravillosa esta historia que nos cuentas,hoy di con tu blog,y estoy muy agradecido de haberlo encontrado,al igual que tu,comparto desde pequeño esa añoranza de viajar por el mundo,quizás también porque eso es algo muy difícil para nosotros los cubanos,pero tengo un espíritu aventurero muy grande,por lo que siempre he querido ver aquello que no veo frente a mi =D,pienso que tu y muchos mas lo tenemos también,y eso es algo que nadie nos podrá quitar o privar =D!!!
    Creo que para cuando termine de leer todo lo que has escrito,habré encontrado posiblemente las respuestas a varias dudas que tengo,aunque igual me gustaría ponerme en contacto contigo para poder aclararlas aun mas rápido,de paso voy a compartir este blog para que otras personas puedan conocer tus aventuras =D,y también te recomiendo,si es que no la has visto aun,visites esta pagina : http://www.miviajeporelmundo.com/ ,es de un viajero llamado Alejandro,que dejo atrás una vida a la que muchas personas llamarían ”exitosa”,para aventurarse en un viaje por el mundo en el que no sabe cuando regresará,esta muy interesante,y bueno,gracias por compartir tus experiencias,son muy animadoras y útiles para toda persona interesada en emprender esta aventura que es viajar . 🙂 .
    Saludos desde Miami.

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  14. Yarelis dijo:

    Increible historia!! Bravo para ti, ya que todo el tiempo siempre te mantuviste firme con tus ideas. Me llamo Yarelis y soy cubana, trabajo en venezuela y comparto tus ideas, un saludo cordial, agradecida de hayas compartido tu historia.

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